Aquí estamos, metidos de lleno en la escritura del guión. Desde que empezó el 2011 en ello andamos y como habréis visto, últimamente estamos colgando “trozos” novelizados de la historia, que suponen puntos conflictivos para nosotros. No nos ponemos de acuerdo, así que nos gustaría que nos hicierais propuestas para solucionar esos dichosos puntos. Por lo demás, acabamos de llegar a la fase de disfrute total.
Al principio, cuando se empieza a escribir, el paso es inseguro, lleno de dudas y se ve todo desde lejos, en general, como visto a través de unos prismáticos. Poco a poco se va entrando en la historia, primero como espectador de última fila, para pasar más tarde a la primera fila. Y entonces, un día, entras dentro de la pantalla. De repente, estás con los personajes, eres uno más y vives sus aventuras y desventuras. Ése es el mejor momento. Las cosas salen de forma natural, sin forzar y hay una conexión emocional con el guión. Y hasta van apareciendo ideas, influencias y detalles de forma inconsciente. Por ejemplo, el cine de Takashi Miike y Park Chan-Wook nos está influenciando bastante, sin que lo hubiéramos planeado.
Os dejamos con un mítico videoclip que refleja muy bien esa sensación de inmersión total y conexión emocional con la historia.